domingo, 28 de octubre de 2012

RE-EVOLUCIÓN ACTIVA

Pues bien, el otro día recordé que hacía un tiempo que había iniciado la escritura de un blog y sin recordar mucho qué era lo que había posteado decidí quitarle el polvo.

Jul... Menuda profecia. Al leerlo, no me pude sentir más identificado con todo lo que escribí. Casi una premonición si tenemos en cuenta que hace casi tres años de entonces.

Esta domingo por la mañana suenan los Ohio Players "Best Soul R´n´B" en Spotify mientras escribo estas palabras de re-inicio y no saltaremos a la pista de baile todavía, es demasiado pronto y todavía no me he terminado la taza de café. Esa taza decorada por una entrañable Marilyn con mirada de buenos dias que acompaña mis momentos matutinos desde hace bastante tiempo.

Lanzo aquí una reflexión ciertamente constructiva que tuve el otro día con un buen amigo.


El otro día, un buen amigo me preguntó mientras hacíamos una caña "¿Tú que opinas de toda LA SITUACIÓN?" Árdua pregunta...

Mediocridad en estado puro, le dije. Cada pueblo tiene el gobierno que se merece. No vale quejarse ahora cuando no luchamos en su momento. No vale apenarse por la mendicidad social en la que estamos abocados cuando nos hemos dejado llevar por la euforia del tocho y no hemos luchado por intentar entenderlo con anterioridad. Simplemente había una burbuja y parecía que todo iba bien. Toda una chapuza en pura regla. Da la sensación de que este es el país de los excesos de confianza.

Ya, pero no todo el mundo se hipotecó por un piso. Me decía mi amigo.

Totalmente de acuerdo, yo no me hipotequé. Tal vez lo olía de lejos. Ese tufo apestoso. Esa zanahoria comercial que cegó a la mayoría. Suele pasar... Pero fíjate... ¿Hicimos algo por desvelar todo aquello, por advertir a toda esa gente de que podía ser un engaño, por indagar en los efectos negativos que nos podría contraer? La respuesta es no... Lo estamos haciendo ahora que todo se ha ido al carajo.

Es cierto, me dijo, pero llegados a este punto, ¿Qué hacer?

Como socio individual de esta sociedad absurda en lo único que pienso es en vivir mi camino como ser individual de esta vida. Como parte responsable de lo que podría haber hecho y no hice, lo único que pido es acción: RESISTENCIA ACTIVA Y CONSTANTE. Sucede que el juego ya no es con el gobierno. Es con toda esa sociedad fascista financiera mundial que no le importa absolutamente nada lo que pueda sucederle a paises enteros. Lo único que importa es el beneficio que puedan sacar de sus apuestas bursátiles. En nuestro pais la reforma debe ser tan grande que habría que barrer a toda la clase política y financiera, rescatar a todos esos jóvenes que han decidido marcharse fuera y generar un nuevo estado político que no tuviera tan presente la dependencia de los bancos. Que supiera generar un estado capaz de evolucionar al ritmo que evoluciona la sociedad, que diseñara un país que no dependiera de las ayudas externas y que potenciara cada uno de los valores que tenemos en esta tierra como carácter propio. Evolución sin revolución no existe. Y para llegar a ello puede pasar una década tranquilamente. Y el máximo problema es el miedo que hay en este país. Hay miedo a la fractura, a los fantasmas de la guerra, miedo al radicalismo, miedo a decir las cosas como son y luchar por ellas hasta el final. No puede ser que el señor que nos embaucó en la maravillosa burbuja inmobiliaria, esa chapuza nacional, ni tan siquiera luzca un atisbo de responsabilidad de todo lo que sucede y además se permita el lujo de lanzar epopeyas para que salgan en los titulares de los periódicos al día siguiente como si del nuevo caudillo se tratara. Hablo de Aznar, evidentemente. A todo eso le llamo mediocridad.

¿Y crees que conseguiremos esto en una década?

Creo que nadie vino a este mundo para sufrir. Creo que el bombardeo masivo y propagandístico que se está haciendo desde los medios a base de inputs del MIEDO debe servir para llenarnos de coraje y hacer que este sueño social se haga realidad. No vale estar sentados en el sofá y llorando mientras vemos como la catarata del hundimiento avanza. Hay que hacer ruido. Hay que salir a la calle. Hay que empatizar con el pobre abuelito que vende kleenex con una sonrisa y ahora se ve obligado a mendigar, con el músico que improvisa un canto en la esquina cuando antes llevaba traje y corbata para trabajar, con el padre manifestante que grita con rabia y coraje mientras transporta a su hijo a hombros. Hay que decirlo desde que uno se levanta hasta que se acuesta. En el respirar, en el grupo de amigos, en la familia, en los detalles cotidianos, cada día. Como una constante. No hace falta ser héroes para hacer la revolución. Tan sólo ser sinceros y dejarse llevar por el corazón. No por el miedo, ni por la avaricia. Si este pueblo quiere solventar sus problemas tendrá que luchar por ello.

Pero ya hay alguien que tiene el deber de ocuparse de estos problemas... Me cortó.

Ese es el error. Creer que porque existen líderes, estos nos van a llevar por el buen camino. Lo mismo que la zanahoria comercial. El juego y sus normas están cambiando y hay que hacer que el cambio avance cuanto antes. Ya no es un lobo que le dice a las ovejas por donde deben pasar. Ahora somos nosotros que debemos decirle a esos lobos uraños que pueden ser engullidos por la manada de ovejas hambrientas. La sociedad debe comunicar con contundencia y constancia a esa casta de políticos que nos ha llevado a esta situación. Tienen que haber vasos comunicantes y también debemos generar alarmas hacia esos políticos para que espabilen. Porque sinó nos convertimos en los únicos que recibimos el MIEDO, en forma de noticias elaboradas para tal sensación. Y como esta sociedad se mueve así... Hay que generar una acción compensativa. Porque cuando hay problemas todo el mundo escurre el bulto y ahora mismo la pelota está en nuestro tejado. Y sí, tal vez nos merecíamos esto. Pero tal vez ahora podamos hacer algo para solucionarlo y en nuestra mano está!

En este momento de la conversación brindamos... No sé si por el futuro o tal vez por el presente.




No hay comentarios:

Publicar un comentario